No se puede parar el tiempo, no nos damos cuenta de que está pasando... Hoy decidimos parar el tiempo, pintando, disfrutando cada pincelada; 2 horas y 30 minutos, la dedicación a un solo cuadro; la dedicación a transformar la obra de Kandinsky, de parecernos a Kandinsky; una obra que va a marcar un antes y un después.
Tras este cuadro se divisa un mundo nuevo, volumétrico, el plano va a convertirse en una dimensión falsa, pero disfrutaremos de la profundidad que nosotros imaginamos y creamos.
Tiempo, el tiempo se ha parado sobre un lienzo, el tiempo no arrancará su sentido ya...
El arte tiene muchas vertientes, ¿cómo puede entenderse el tiempo sino con la música?; os dejo una muestra:
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